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Sistemas de Vigilancia Epidemiológica Ocupacional

¿Qué es un Sistema de Vigilancia Epidemiológica Ocupacional - SVEO?

Un Sistema de Vigilancia Epidemiológica Ocupacional (SVEO) es un conjunto articulado de procedimientos y herramientas orientados al monitoreo y análisis sistemático de la salud de los trabajadores y de sus condiciones laborales. 

Tabla de contenido

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La Organización Mundial de la Salud y la Organización Internacional del Trabajo han establecido un indicador global que mide la tasa de mortalidad por enfermedades atribuibles a factores de riesgo ocupacionales seleccionados. Para ello, el indicador se desagrega por enfermedad, factor de riesgo, sexo y grupo de edad, y se aplica en 183 países. En consecuencia, busca fortalecer la vigilancia de la salud de los trabajadores y favorecer la armonización de los sistemas de monitoreo en los ámbitos global, regional y nacional ("New Global Indicator for Workers’ Health...", 2023).

Tipos de Vigilancia Epidemiológica Ocupacional

La vigilancia epidemiológica ocupacional (VEO) comprende diferentes tipos de vigilancia, aplicables según los propósitos y contextos específicos. Cada uno posee características y métodos de implementación particulares; en conjunto, estos permiten abordar de manera integral la vigilancia de la salud de los trabajadores.

La vigilancia pasiva se basa en el reporte espontáneo de casos por parte de los profesionales de la salud, sin realizar una búsqueda activa de información. Aunque permite identificar tendencias generales en la incidencia de enfermedades, puede generar subregistro debido a su dependencia de la notificación voluntaria (Salkeld et al., 2023; Gandhi et al., 2023). Por ejemplo, en trabajadores de piedra artificial en California, los casos de silicosis identificados pasivamente presentaron peores resultados de salud asociados con retrasos en el diagnóstico (Gandhi et al., 2023).

La vigilancia activa implica la búsqueda intencional de casos mediante encuestas, revisiones médicas y otras actividades proactivas. En comparación con la vigilancia pasiva, permite una detección más temprana y precisa de enfermedades, lo que favorece una intervención oportuna (Salkeld et al., 2023; Pradeep et al., 2022). Por ejemplo, durante la pandemia de COVID-19 se realizaron encuestas casa por casa y controles en puntos de entrada para detectar tempranamente posibles casos (Pradeep et al., 2022).

La vigilancia sindrómica se centra en el seguimiento de síntomas, en lugar de depender exclusivamente de diagnósticos confirmados, lo que facilita la detección temprana de posibles brotes. Para ello, utiliza información en tiempo real, como los registros de atención en servicios de urgencias, con el fin de identificar patrones emergentes de salud («Using Syndromic Surveillance for All-Haz…», 2025; «Syndromic Surveillance 2.0: Emerging Glo…», 2023). Sin embargo, la calidad de los datos y las dificultades de interoperabilidad pueden limitar su eficacia («Using Syndromic Surveillance for All-Haz…», 2025).

La vigilancia centinela realiza el seguimiento de puntos estratégicos o “centinelas”, cuyos datos permiten aproximarse al comportamiento de una población más amplia. En particular, resulta útil para identificar cambios en la incidencia de enfermedades en poblaciones específicas o áreas geográficas («Surveillance», 2023). Por ejemplo, se emplea en estudios de enfermedades infecciosas para anticipar tendencias en el ámbito poblacional («Surveillance», 2023).

La vigilancia por laboratorio se fundamenta en la confirmación de casos mediante pruebas diagnósticas. En consecuencia, proporciona información precisa y confiable para validar diagnósticos clínicos y orientar la planificación de intervenciones de salud pública («Surveillance», 2023). Por ejemplo, permite confirmar enfermedades respiratorias ocupacionales mediante pruebas específicas dirigidas a la identificación de agentes patógenos («Surveillance», 2023).

Los sistemas de vigilancia ocupacional están orientados a monitorear y mejorar las condiciones de salud y seguridad en el trabajo mediante la identificación, evaluación y control de los riesgos asociados con enfermedades y lesiones laborales. Para ello, proporcionan datos e información oportuna que sustentan las medidas preventivas y apoyan la toma de decisiones.

Entre sus principales objetivos se encuentran la detección temprana y evaluación de los riesgos para la salud, la prevención de enfermedades laborales, el mejoramiento de la seguridad en el trabajo y el apoyo a las políticas y la toma de decisiones.

Los sistemas de alerta temprana (EWS) constituyen una herramienta relevante para la vigilancia ocupacional, ya que proporcionan información oportuna que facilita la toma de decisiones dirigidas a prevenir o reducir los riesgos (Rizo-Tello et al., 2021).

Asimismo, los sistemas de vigilancia permiten identificar y medir estados o eventos relacionados con la salud en el trabajo y, en consecuencia, evaluar las intervenciones destinadas a prevenirlos o controlarlos (Pingle et al., 2023). Además, favorecen la detección temprana de efectos sobre la salud asociados con exposiciones de baja intensidad, aspecto fundamental para implementar oportunamente medidas de intervención y prevención (w9vimjt999, 2022).

La salud ocupacional tiene como propósito proteger a los trabajadores frente a los efectos peligrosos derivados del proceso de trabajo mediante la aplicación de medidas de prevención primaria y secundaria (Godono & Caraballo-Arias, 2022).

En este sentido, los sistemas de vigilancia contribuyen a identificar exposiciones laborales asociadas con resultados adversos para la salud, lo que facilita la implementación de estrategias preventivas (Godono & Caraballo-Arias, 2022). Asimismo, son esenciales para controlar las enfermedades laborales y los riesgos para la salud y, por consiguiente, contribuyen a prevenir enfermedades y accidentes relacionados con el trabajo (Wang et al., 2023).

Los sistemas de vigilancia proporcionan información que orienta la toma de decisiones en salud pública y, en consecuencia, contribuyen al mejoramiento de las condiciones de seguridad y salud en el trabajo (Gaiotto et al., 2020).

Además, facilitan la identificación de riesgos para la salud y la evaluación de las intervenciones destinadas a proteger y promover la salud ocupacional (Pingle et al., 2023). De igual manera, mediante el monitoreo y análisis de información sobre salud ocupacional, contribuyen al desarrollo de políticas y prácticas orientadas a mejorar la seguridad en el trabajo (Socha et al., 2023).

Los sistemas de vigilancia consolidados proporcionan información relevante para orientar a los responsables de formular políticas y a los investigadores en la toma de decisiones sobre seguridad y salud ocupacional (Gaiotto et al., 2020).

Asimismo, apoyan el desarrollo de intervenciones de salud pública al aportar evidencia sobre la efectividad de diferentes medidas preventivas (Kriebel, 2023). Además, contribuyen a formular políticas orientadas a responder a las necesidades de poblaciones vulnerables, como los trabajadores migrantes, quienes pueden encontrarse expuestos a mayores riesgos laborales (Godono & Caraballo-Arias, 2022).

La vigilancia debe comprender la salud de los trabajadores y las condiciones del medio ambiente de trabajo, con el propósito de identificar oportunamente posibles efectos derivados de la exposición laboral. Para ello, incluye las evaluaciones médicas de ingreso, periódicas y de retiro, así como los programas de vigilancia epidemiológica. Además, permite realizar seguimiento a los trastornos, lesiones y ausentismo por enfermedad, evaluar la eficacia de las medidas de prevención y control y, en consecuencia, orientar las acciones de seguridad y salud en el trabajo.

El empleador debe desarrollar acciones de vigilancia de la salud de los trabajadores mediante las evaluaciones médicas de ingreso, periódicas, retiro y los programas de vigilancia epidemiológica, con el propósito de identificar precozmente efectos hacia la salud derivados de los ambientes de trabajo y evaluar la eficacia de las medidas de prevención y control. Artículo 2.2.4.6.24. Parágrafo 3. Decreto 1072 de 2015

La vigilancia es indispensable para la planificación, ejecución y evaluación de los programas de seguridad y salud en el trabajo, el control de los trastornos y lesiones relacionadas con el trabajo y el ausentismo laboral por enfermedad, así como para la protección y promoción de la salud de los trabajadores. Dicha vigilancia comprende tanto la vigilancia de la salud de los trabajadores como la del medio ambiente de trabajo. Artículo 2.2.4.6.2. Numeral 36. Decreto 1072 de 2015

La prevención en salud se organiza en diferentes niveles orientados a evitar la aparición de enfermedades, limitar su progresión y reducir sus complicaciones, así como a proteger a las personas de intervenciones innecesarias.

Tradicionalmente, se reconocen tres niveles: prevención primaria, secundaria y terciaria. Sin embargo, en años recientes se ha incorporado la prevención cuaternaria, enfocada en evitar la sobremedicalización y las intervenciones innecesarias. A continuación, se describen los cuatro niveles de prevención.

El objetivo de la Prevención Primaria es evitar la aparición de enfermedades o condiciones de salud antes de que se presenten.Estrategias: La prevención primaria comprende la promoción de estilos de vida saludables, mediante una nutrición adecuada y la práctica regular de actividad física. Asimismo, incluye campañas de vacunación para prevenir enfermedades infecciosas y medidas de seguridad, como el uso de cinturones de seguridad y cascos. Además, incorpora intervenciones sociales y educativas orientadas a reducir factores de riesgo, como el tabaquismo y el consumo excesivo de alcohol (Rostovtsev et al., 2025; Render, 2023; Ahmadvand et al., 2015).

Las estrategias comprenden programas de vacunación para prevenir enfermedades infecciosas (Abdulraheem, 2022; Wong et al., n.d.). Asimismo, incluyen la educación sanitaria y la promoción de estilos de vida saludables, como una alimentación adecuada y la actividad física (Fufaa, 2024; Wong et al., n.d.). Además, incorporan políticas públicas para el control del tabaco y orientaciones nutricionales que favorezcan comunidades saludables (Fufaa, 2024; Caron et al., 2023). Finalmente, contemplan el abordaje de los determinantes sociales de la salud para prevenir la aparición de factores de riesgo (Abdulraheem, 2022).

Dimensiones del Sistema de Vigilancia Epidemiológica Ocupacional

Las dimensiones de la vigilancia de los riesgos laborales comprenden: la población general de trabajadores, los grupos de exposición similar (GES) y los trabajadores según su susceptibilidad individual.

Se estructura en tres dimensiones principales: población general de trabajadores, grupos de exposición similar (GES) y trabajadores según su susceptibilidad individual. En conjunto, estas dimensiones abordan diferentes aspectos de la salud ocupacional y, en consecuencia, permiten una evaluación más precisa e integral de los riesgos laborales.

La vigilancia epidemiológica de la población general de trabajadores se orienta a identificar y controlar riesgos comunes del entorno laboral que pueden afectar al conjunto de trabajadores, independientemente de sus funciones específicas. En este sentido, permite implementar medidas preventivas generales y promover un ambiente de trabajo seguro y saludable, reconocido como un derecho fundamental por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) (Godono & Caraballo-Arias, 2022). Asimismo, utiliza información de salud ocupacional para identificar peligros y evaluar la efectividad de las intervenciones preventivas (Mundt, 1994).

Los grupos de exposición similar (GES) reúnen trabajadores que comparten condiciones de exposición semejantes frente a determinados riesgos laborales, como agentes químicos, biológicos o físicos. Por consiguiente, su identificación permite evaluar los riesgos de manera específica e implementar medidas de control acordes con las exposiciones de cada grupo (Antonio, 2025). Además, herramientas como las matrices de exposición laboral (JEM) permiten estimar exposiciones a partir de clasificaciones ocupacionales, facilitando la identificación de riesgos específicos y la planificación de intervenciones pertinentes (Descatha et al., 2025).

La susceptibilidad individual comprende las diferencias en la respuesta de los trabajadores frente a las exposiciones laborales, asociadas con factores genéticos, condiciones de salud preexistentes o hábitos de vida, como el tabaquismo (Porru et al., 1997). En esta dimensión, la vigilancia puede incorporar biomarcadores para detectar tempranamente daños biológicos y evaluar la susceptibilidad individual ante exposiciones específicas, como la radiación ionizante (Holt, 2026). En consecuencia, este enfoque permite adaptar las medidas de protección y vigilancia de la salud, favoreciendo la detección temprana de daños relacionados con el trabajo y estrategias de protección acordes con el riesgo individual (Holt, 2026).

Etapas del Sistema de Vigilancia Epidemiológica Ocupacional

Etapas SVEO

Las etapas del Sistema de Vigilancia Ocupacional (SVEO) comprenden la recolección, el procesamiento, el análisis, la interpretación, la divulgación y las acciones de salud pública, las cuales son fundamentales para la vigilancia y el control de los problemas de salud.

Cada etapa cumple una función específica para garantizar que la información sea obtenida, procesada, analizada y utilizada sistemáticamente en la toma de decisiones. En conjunto, su integración permite orientar acciones de prevención y control y, en consecuencia, favorecer respuestas oportunas y eficaces frente a los riesgos y efectos sobre la salud de los trabajadores.

1. Recopilación de datos

La recopilación constituye una etapa fundamental de la vigilancia epidemiológica, ya que comprende la obtención sistemática de datos relacionados con la salud, provenientes de diversas fuentes, como informes clínicos, resultados de laboratorio y factores sociales (N, 2019; Noah, n.d.). Asimismo, esta etapa permite procurar que los datos sean representativos, oportunos y coherentes, condiciones esenciales para desarrollar una vigilancia efectiva (Noah, n.d.).

2. Procesamiento de datos

Una vez recopilados, los datos deben procesarse para organizarlos y prepararlos para su análisis. Para ello, se realizan actividades de depuración y estructuración que facilitan un análisis preciso (Gilbert & Cliffe, 2015). Asimismo, las tecnologías de la información permiten procesar grandes volúmenes de datos de manera rápida y eficiente, lo cual favorece una respuesta oportuna en salud pública (Morgan & Pinner, 2008).

3. Análisis de datos

El análisis consiste en examinar los datos para identificar patrones, tendencias y anomalías. Para ello, considera variables de tiempo, lugar y persona, con el propósito de comprender la distribución y los determinantes de los eventos de salud (N, 2019). Asimismo, esta etapa es fundamental para detectar y confirmar eventos, como los brotes, y elaborar informes periódicos que orienten las acciones de salud pública (Boccia, 2010).

4. Interpretación de datos

La interpretación de los datos requiere comprender el contexto y las limitaciones de las fuentes utilizadas. Para ello, se otorga significado a los resultados del análisis, con el propósito de establecer conclusiones relevantes sobre los problemas de salud pública (Noah, n.d.). Asimismo, esta etapa permite transformar los datos analizados en información útil que oriente la toma de decisiones y las intervenciones en salud pública (Reintjes & Krickeberg, n.d.).

5. Divulgación de datos

La divulgación o difusión consiste en comunicar los datos analizados e interpretados a las partes interesadas, incluidos los funcionarios de salud pública, los responsables de la toma de decisiones y la población («Surveillance as a Foundation for Disease Prevention and Control», 2023). Asimismo, una difusión efectiva permite que la información pertinente llegue oportunamente a quienes la requieren y, en consecuencia, facilita la toma de decisiones informadas y la implementación de acciones de salud pública (Gilbert & Cliffe, 2015).

6. Acciones de Salud Pública

La etapa final consiste en implementar acciones de salud pública con base en los conocimientos obtenidos mediante la vigilancia. Para ello, pueden adoptarse medidas de control de enfermedades, evaluar los programas de salud pública y formular nuevas políticas (Klaucke et al., 1988). En consecuencia, estas acciones constituyen el propósito final de la vigilancia, orientado a reducir la morbilidad y la mortalidad y, asimismo, contribuir al mejoramiento de la salud de la población (Boccia, 2010).

Gestión de datos en la Vigilancia Epidemiológica Ocupacional

La gestión de datos en un Sistema de Vigilancia Ocupacional (SVEO) es fundamental para garantizar la calidad, seguridad y utilidad de la información recopilada. Para ello, deben considerarse factores como la infraestructura, la interoperabilidad, la calidad, la seguridad y el acceso a los datos, así como la capacitación del personal. En conjunto, estos elementos favorecen el funcionamiento eficaz del sistema y permiten identificar y responder oportunamente a riesgos emergentes en el entorno laboral.

1. Infraestructura de Datos

La infraestructura de datos debe ser robusta y adaptable, de manera que permita integrar información procedente de diversas fuentes, como biomarcadores y cuestionarios validados, para realizar un seguimiento integral de las exposiciones y sus efectos sobre la salud (AKTAŞ et al., 2025). Por ejemplo, plataformas como REDCap y SurveyCTO se utilizan para gestionar datos en estudios multicéntricos, facilitando su almacenamiento y procesamiento eficiente (Feutz et al., 2024).

2. Interoperabilidad

La interoperabilidad entre diferentes sistemas de información es fundamental para facilitar el intercambio de datos y desarrollar estudios epidemiológicos a gran escala (Chamot et al., 2024). En contraste, su ausencia puede limitar la disponibilidad de información y dificultar la integración de datos procedentes de distintas fuentes (Chamot et al., 2024).

3. Calidad de los Datos

La calidad de los datos es esencial para garantizar la precisión y validez de los análisis. Por consiguiente, deben implementarse controles y procedimientos de aseguramiento de la calidad durante su recolección y procesamiento (Feutz et al., 2024). Sin embargo, la heterogeneidad en la calidad constituye un desafío, especialmente cuando se integra información proveniente de múltiples fuentes (Chamot et al., 2024).

4. Seguridad y Acceso a los Datos

La seguridad de los datos es fundamental para proteger la confidencialidad de la información personal y cumplir los requisitos éticos y legales (AKTAŞ et al., 2025). Asimismo, el acceso debe ser controlado y equitativo, permitiendo consultar la información necesaria sin comprometer la privacidad de las personas (Feutz et al., 2024).

5. Capacitación del Personal

La capacitación y el fortalecimiento de las competencias del personal son esenciales para garantizar una adecuada gestión de los datos y el uso apropiado de las herramientas y tecnologías disponibles (AKTAŞ et al., 2025). Además, la formación continua contribuye a mantener la pertinencia metodológica y facilita la respuesta ante nuevas amenazas o cambios en el entorno laboral (AKTAŞ et al., 2025).

Desafíos del Sistema de Vigilancia Epidemiológica Ocupacional

Los sistemas de vigilancia epidemiológica ocupacional enfrentan diversos desafíos que pueden limitar su implementación y funcionamiento efectivo.

Aunque son esenciales para monitorear la salud de los trabajadores y prevenir enfermedades laborales, su desarrollo y operación implican importantes complejidades.

A continuación, se presentan los principales desafíos identificados en la literatura.

Falta de Liderazgo y Colaboración Multisectorial

La implementación de sistemas de vigilancia que integran diferentes sectores, como ocurre con el enfoque One Health, enfrenta dificultades relacionadas con la ausencia de un liderazgo operativo y compartido. En consecuencia, se limita la organización y el funcionamiento de estos sistemas, al dificultarse la colaboración efectiva entre los sectores involucrados (Tegegne et al., 2024; Tegegne et al., 2023). Asimismo, en el contexto latinoamericano, la baja adherencia a las normas y la ausencia de sistemas de vigilancia epidemiológica (SVE) gestionados por los empleadores constituyen barreras para alcanzar una cobertura adecuada de los trabajadores expuestos a riesgos laborales (Socha et al., 2023).

Calidad y Accesibilidad de los Datos

La heterogeneidad en la calidad de los datos y la limitada interoperabilidad entre los sistemas de información constituyen obstáculos relevantes. Por ejemplo, en el Sistema Nacional de Datos de Salud de Francia se presentan limitaciones relacionadas con la calidad de la información y la integración de datos sobre salud ocupacional (Chamot et al., 2024). De manera similar, en Brasil, el sistema Datamianto, orientado a la vigilancia de trabajadores expuestos al asbesto, enfrenta desafíos en su implementación y mejora continua, lo que afecta su aplicabilidad y sostenibilidad (Buralli et al., 2023).

Desafíos Metodológicos y Logísticos

Los estudios epidemiológicos desarrollados en áreas rurales presentan desafíos metodológicos, como la caracterización de la población objetivo y de la exposición a pesticidas. Por ello, requieren una planificación adecuada para investigar la relación entre salud y trabajo en las actividades agrícolas (Faria et al., n.d.). Además, la integración de datos provenientes de grandes cohortes en la investigación sobre salud ocupacional enfrenta dificultades asociadas con la falta de definiciones consensuadas y la necesidad de marcos teóricos avanzados para estudiar la relación entre ocupación y salud (Gastl, 2023; Mehlum & Turner, 2023).